La manipulación manual de enfermos en el Hospital de Rehabilitación La Fe (II).
AUTOR: Antoni Pascual Leiva (Master en Prevención de Riesgos Laborales –Especialidad de Ergonomía-)
DIRECTOR DEL TRABAJO: D. Valentín Esteban
RESUMEN:
El objetivo primordial de un hospital es sin lugar a dudas la curación de los enfermos allí hospitalizados.
El hospital de rehabilitación La Fe asume unos tipos de patologías especiales en cuanto a la calidad de los pacientes que en él se tratan. Estos pacientes frecuentemente requieren en su proceso curativo la realización de transferencias, las cuales son ejecutadas por los celadores de dicho hospital.
Se ha detectado entre el colectivo de los celadores del citado hospital la existencia de dolencias musculoesqueléticas de predominio raquídeo y especialmente dorsolumbar.
Este trabajo va encaminado a estudiar la posible relación causa efecto entre dichas dolencias y la manipulación manual de enfermos que algunos de dichos celadores realizan cotidianamente en el hospital, y en todo caso a extraer conclusiones y emitir recomendaciones tendentes a eliminar o en su defecto a minimizar las causas y sus efectos sobre la población expuesta.
CONSIDERACIONES
RESPECTO A LA MANIPULACIÓN MANUAL DE ENFERMOS
EN EL HOSPITAL DE REHABILITACIÓN LA FE:
· Las transferencias habitualmente se realizan entre dos celadores y en ciertos casos especiales (levantamiento de enfermos “en bloque”, etc.) se requiere la participación de alguno mas
· Aunque son muy variadas las posibles tareas en las que son necesarias las transferencias de enfermos, las situaciones más frecuentes y que más demanda física requieren de los celadores son, el paso de un enfermo desde la cama/camilla a la butaca/silla de ruedas y desde estas a la cama. De ellas es la última la que mayor esfuerzo físico demanda, ya que, la carga debe ser ascendida (ello requiere una contracción muscular de tipo concéntrico), cosa que no ocurre en el primer supuesto en que la contracción muscular requerida en dicho caso es de tipo excéntrico, es decir de menor esfuerzo.
· La postura que deben adoptar los celadores está condicionada, además de por la presencia de la cama con sus dimensiones y la disposición del paciente en al misma, por los asideros de que disponen para sujetar al paciente, es decir, de una parte las axilas (el que sujeta la parte cefálica o proximal del enfermo) y de otra las corvas (el que sujeta la parte podal o distal.)
· La carga que soporta cada uno de los celadores no es la misma puesto que el peso del paciente es notóriamente mayor en el tronco que en las extremidades inferiores y por tanto quien le sujeta de la parte axilar, debe realizar un mayor esfuerzo que quien sujeta al paciente por las corvas.
· Otra particularidad que se debe tener en cuenta son las distintas variables que entran en juego en las parejas de celadores que realizan las transferencias, tales como, la desigualdad en las constituciones físicas de los mismos ya que existen: celadores corpulentos y no corpulentos, altos y bajos, con antecedentes de lesiones de espalda y sin ellos, que realizan algún tipo de deporte y otros que nunca lo realizan, hombres y mujeres, etc. Obviamente, todos estos aspectos pueden condicionar que el trabajo no esté armónicamente distribuido y por tanto que generalmente haya uno de ellos que deba realizar mas esfuerzo durante la trasferencia del enfermo.
· El paciente puede por dolor, temor a caerse, demencia, oligofrénia, etc. realizar durante la transferencia movimientos bruscos que modificaran el centro de gravedad del mismo y por tanto requerirá mayor esfuerzo a quien le transfiere.
· La postura que deben adoptar los celadores no es en absoluto ergonómica -y por tanto de protección del raquis- ya las transferencias se realizan en discreta flexión de tronco y de rodillas. Además esta postura se ve agravada por un cierto grado de torsión del tronca de entre 30º-45º.
· Los asideros o puntos de sujección del paciente no son los adecuados y además por temor a lesionarles se evitan las presiones excesivas, incluso en algunas ocasiones el enfermo puede padecer alguna lesión a nivel de axilas, húmeros, miembros inferiores, etc. que dificulte o impida el poderle asir de dichas zonas naturales, lo cual dificulta la transferencia y aumenta el esfuerzo de quienes lo deben realizar, al tiempo que condiciona el que la misma sea recibida por parte del paciente como inadecuada, molesta o incluso nada beneficiosa para su salud.
· El mobiliario del hospital no siempre es el más adecuado para el tipo de pacientes que acoge, especialmente en lo referente a butacas/sillas ya que entre los distintos tipos de butacas coexisten unas de respaldo de altura media y no reclinables con otras de respaldo alto reclinable y con alzapies (que confieren mayor confort a los pacientes, ya que les permite reclinarse en ciertos momentos, pero dificulta muchísimo el trabajo a los celadores en las transferencias).
· Con frecuencia los espacios –especialmente en las habitaciones por el acumulo de mobiliario- son angostos, lo cual no facilita las transferencias.
· El ritmo de trabajo viene impuesto por la propia dinámica del hospital, ello implica dificultad al establecimiento de pausas de descanso durante los periodos en los que se realizan las transferencias (primera y última hora de la mañana y la tarde).
· La información/formación que poseen muchos de los celadores del hospital, en ergonomía de las transferencias y en mecanismos de protección de su propia columna vertebral, generalmente es escasa y en algunos casos asumida de forma autodidacta o recibida sucintamente de sus propios compañeros mas veteranos que les trasmiten sus experiencias.
· El hospital carece de ayudas mecánicas (grúas) para llevar a cabo las antedichas trasferencias. Algún tímido intento de introducción de las citadas grúas –según me consta- ha sido rechazado por los propios celadores que las consideran poco eficaces e inoperantes para el tipo de pacientes que se tratan en el hospital.
· No existe en el hospital un plan sistemático (se han dado algunos cursillos esporádicamente) de información/formación dedicado a los celadores que realizan transferencias
· No existe en el hospital un plan sistemático de mejora de la condición física (especialmente tabla de ejercicios de prevención de lumbalgias, escuela de espalda, etc.) para los celadores que se dedican a realizar las transferencias de enfermos.
· No existe en el hospital un plan sistemático de uso de equipo de protección individual (fajas preventivas para ser usadas en el momento de realizar las transferencias).
RESULTADOS:
Siguiendo las instrucciones de la Guía Técnica para la Evaluacíon de los Riesgos Relativos a la Manipulación Manual de Cargas, y considerando como peso medio estimado por paciente hospitalizado que es transferido manualmente por los celadores el de 75 Kg (de lo cual deducimos que 45 Kg son asumidos por quien sujeta al paciente de las axilas y los otros 30 Kg son asumidos por el celador que sujeta al paciente por las corvas), y después de aplicar los distintos factores correctores que indica la formula, y que a continuación citamos:
· Desplazamiento vertical; factor corrector hasta 50 cm = 0.91
· Giro del tronco; factor corrector hasta 30º = 0.8
· Tipo de agarre; factor de corrección por agarre regular = 0.95
· Frecuencia de la manipulación; factor de corrección por duración de la manipulación >1h y <2h y 1vez/5’ = 0.95
Resultan de la aplicación de la Formula para el Calculo del Peso Aceptable (es un límite de referencia teórico) los siguientes resultados:
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PESO Aceptable |
Peso Teórico |
F.Correct.Desplazam. vertical |
F.Correct Giro |
F.Correct Agarre |
F.Correct Frecuencia |
Resultado Final. P. Aceptable |
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16.42 Kg |
Si queremos proteger al 95% de la población laboral que realiza estas tareas hay que multiplicar el resultado (16.42 Kg del peso aceptable) por otro factor de corrección ( F. Correct ) = 0.6 de lo cual resulta que el nuevo Peso Aceptable es de 9.8 Kg
Si por el contrario queremos proteger a < 85% de la población laboral que realiza estas tareas el factor corrector a introducir será 1.6, con lo cual el resultado final para el Peso Aceptable será de 26.27 Kg.
En cualquiera de los tres casos, el Peso Final Aceptable que resulta al aplicar la formula, es inferior al que actualmente están manipulando los celadores del Hospital de Rehabilitación La Fe, es decir, que con estas tareas están asumiendo, -según la norma que evalúa los riesgos laborales editada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo- un riesgo moderado , calificación que se deduce de considerar un potencial de severidad de las posibles lesiones como de “dañino” y una frecuencia de que aparezcan de entre “media” y “baja”.
De otra parte, mediante el cuestionario editado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo “Las Lesiones de Espalda en Hospitales” (el cual reproducimos a continuación en su integridad) que ha sido pasado a los celadores del Hospital de Rehabilitación La Fe, así como a los fisioterapeutas del mismo hospital -a los cuales hemos tomado como grupo control-, se deducen los siguientes datos significativos:
· El 44% de los celadores encuestados nunca realizan una actividad física o deportiva. En el grupo control son el 52% los que nunca realizan dichas actividades.
· El 58% de los celadores encuestados tienen un contrato eventual. En el grupo control son el 100% fijos.
· El grupo de mayor antigüedad en la profesión entre los celadores lo constituye quienes trabajan desde hace 11 a 20 años (27% de los celadores). En el grupo control, el 86% tienen una antigüedad de entre 21 a 30 años.
· En cuanto al medio de transporte para acudir al trabajo los celadores, el 18% va a pie y el 14% en bicicleta o moto. En el grupo control son el 26% y el 9% respectivamente.
· En cuanto al turno, el 55% de los celadores trabajan por las mañanas. En el grupo control son el 98%.
· En cuanto a las pausas de trabajo, el 53% de los celadores refiere no disponer de ellas. En el grupo control son el 52% los que no disponen de ellas. El 55% de los celadores considera que son necesarias frente al 69% del grupo control.
· En cuanto el ruido el grupo mayoritario entre los celadores (44%), considera que no altera el desarrollo del trabajo, en tanto que en el grupo control son mayoria (62%) quienes opinan que es molesto.
· Respecto a la temperatura del medio laboral el 55% de los celadores considera incorrecta frente al 56% del grupo control.
· En cuanto a la iluminación en el puesto de trabajo, el 81% de los celadores considera adecuada. En el grupo control son el 78% quienes la consideran adecuada.
· En cuanto al espacio de trabajo, el 46% de los celadores lo considera inadecuado frente al 82% del grupo control.
· Respecto al material disponible (camas, sillones, camillas,. etc.) el 55% de los celadores considera que son inadecuados frente al 87% de l grupo control.
· Respecto a la postura de trabajo, la distribución mayoritaria entre los celadores es la siguiente 53% inclinado y 18% agachado. En el grupo control la distribución mayoritaria es 52% inclinado y 39% de pie.
· Respecto a lo que se camina dentro del hospital en una jornada laboral el grupo mayoritario 41% de los celadores considera que < 2 Kg , siendo el 65% del grupo control quienes caminan < 2 Kg.
· En cuanto a la manipulación de pesos (además de los enfermos), el grupo mayoritario de entre los celadores (44%),realiza “a menudo” manipulación de pesos de >25 Kg frente al 8% del grupo control.-
· En cuanto a la consideración de esfuerzo laboral, el grupo mayoritario (69%) de los celadores considera que su trabajo supone una carga física “pesada”. Igualmente el grupo mayoritario entre el grupo control (69%) la considera “pesada”.
· Respecto al nº de pacientes atendidos diariamente, el grupo mayoritario de los celadores (39%), considera que es superior al que deberia de ser frente al 52% del grupo control.
· En lo relativo al calzado el 55% de los celadores lo utiliza suelto y abierto (zuecos) frente al 65% del grupo control.
· Respecto a la ropa de trabajo el 86% de los celadores utilizan pijama frente al 95% del grupo control.
· En cuanto a los conocimientos o formacíon en técnicas de movilización, el 40% de los celadores declara no tenerlos frente al 4% del grupo control.
· En cuanto al uso cotidiano de estas técnicas, solo el 41% de los celadores las pone en práctica frente al 86% del grupo control.
· En lo relativo a dolores que sufren estos trabajadores en distintas partes del cuerpo la distribución es la siguiente:
ü nuca; 41 % celadores frente a 21 % grupo control.
ü hombro izq.; 34 % celadores frente a 30 % grupo control
ü hombro der.; 34 % celadores frente a 39 % grupo control
ü brazo y antebrazo izq.; 9 % celadores frente a 17 % grupo control
ü brazo y antebrazo der.; 9 % celadores frente a 4 % grupo control
ü parte alta de la espalda; 41 % celadores frente a 17 % grupo control
ü mano y muñeca izq.; 20 % celadores frente a 39 % grupo control
ü mano y muñeca der.; 20 % celadores frente a 26 % grupo control
ü parte baja de la espalda; 62 % celadores frente a 60% grupo control
ü nalgas; 13 % celadores frente a 4 % grupo control.
ü muslos; 7 % celadores frente a 4 % grupo control
ü piernas; 20 % celadores frente a 17 % grupo control
ü pies; 10 % celadores frente a 17% grupo control
· En cuanto a la duración de los dolores sufridos de espalda, en el grupo mayoritario de los celadores (39%) ha sido < un mes. Igualmente el 39% del grupo control que ha sufrido dolores de espalda le ha durado < un mes.
· Respecto a las repercusiones de los dolores de espalda, el 51% de los celadores requirieron medicación frente al 39 % del grupo control.
· Respecto a la necesidad de intervención quirúrgica por los dolores de espalda, el 16 % de los celadores la requirió frente a ninguno del grupo control.
· En relación a los episodios de dolor, el grupo mayoritario de los celadores (60 % ) declara que han sido episodios repetidos frente al 52 % del grupo control.
· En cuanto a la causa desencadenante del dolor de espalda, el grupo mayoritario entre los celadores (79 %) declara que han sido los esfuerzos levantando pesos, mientras que el conjunto mayoritario en el grupo control (39 %) refiere como causa desencadenante las posturas incorrectas mantenidas.
· En ambos grupos la mayoria de quien ha sufrido dolor de espalda (74 % de los celadores y 65 % del grupo control), relaciona sus dolencias con el trabajo diario en el hospital.
· Respecto al deseo de cambiar de puesto de trabajo a causa del dolor de espalda, responden afirmativamente el 18 % de los celadores frente al 17 % del grupo control, siendo el 51 % de los celadores y el 30 % del grupo control quienes dejarían si pudieran el trabajo a causa del dolor de espalda.
CONCLUSIONES:
Se pone de manifiesto mediante este estudio, que el sistema de transferencias de enfermos que se está utilizando en el Hospital de Rehabilitación La Fe (implantado en el momento de su inauguración en el año 71 y mantenido inalterado desde entonces) ha quedado obsoleto y desde luego no cumple la legislación vigente en materia de prevención que dimana de la LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES (Ley 31/1995 de 8 noviembre) que se ha desarrollado posteriormente con sus respectivos reglamentos que la articulan, ley que ha venido a llenar un vacío legal y que con su progresiva introducción en el mundo laboral, viene a constituir la herramienta ideal para mejorar las condiciones de trabajo en España.
Del conjunto de datos obtenidos puede colegirse que la manipulación manual de enfermos tal como se realiza históricamente los celadores en el Hospital de Rehabilitación La Fe es un evidente factor favorecedor de dolencias raquídeas. Igualmente estas dolencias están presentes en el grupo control pero solo son equiparables en cuanto a las molestias en la parte baja de la espalda o lumbálgias (62 % en los celadores frente al 60 % en el grupo control) ya que en el resto de localizaciones (cervical y dorsal) son significativamente menores en el grupo control. Por el contrario, en el grupo control se evidencian otras patologías con unas frecuencias mucho mayores que en el grupo de los celadores como son, las dolencias en manos y brazos que pueden ser justificadas por la realización -en sus distintas tareas profesionales- de movimientos repetitivos no necesariamente de gran esfuerzo físico. Igualmente son de destacar la presencia de dolencias podales, que estarían justificadas por las prolongadas estancias en bipedestación, tal como describen en la encuesta respecto a su postura habitual de trabajo.
Así pues, de acuerdo con el Real Decreto487/1997, de 14 de abril, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores, que dice entre otras las siguientes en su articulado:
· Articulo 3º.- Obligaciones generales del empresario:
1) El empresario deberá tomar las medidas técnicas u organizativas necesarias para evitar la manipulación manual de cargas, en especial mediante la utilización de equipos para el manejo mecánico de las mismas.
2) Cuando no pueda evitarse la necesidad de manipulación manual de las cargas, el empresario tomará las medidas de organización adecuadas, utilizará los medios apropiados o proporcionará a los trabajadores tales medios para reducir el riesgo que entrañe dicha manipulación. A tal fin, deberá evaluar los riesgos tomando en consideración los factores indicados en el Anexo del presente Real Decreto y sus posibles efectos combinados.
· Articulo 4º.- Obligaciones en materia de formación e información.
1) De conformidad con los articulos 18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse en aplicación del presente Real Decreto.
2) En particular, proporcionará a los trabajadores una formación e información adecuada sobre la forma correcta de manipular las cargas y sobre los riesgos que corren de no hacerlo de dicha forma, teniendo en cuenta los factores de riesgo que figuran en el Anexo del presente Real Decreto.
Seria oportuno pues, la adopción de las siguientes medidas correctoras en cuanto a la manipulación manual de cargas en el Hospital de Rehabilitación La Fe:
· Implantación de la adecuada mecanización para realizar las múltiples transferencias de enfermos que cotidianamente realizan los celadores.
· En aquellos casos especiales en los que la mecanización no sea posible, adopción de las adecuadas medidas organizativas que tiendan a minimizar los riesgos (ampliar los espacios libres, mejorar el mobiliario, la temperatura, la frecuencia de los esfuerzos, seleccionar al personal con las adecuadas aptitudes físicas evitando a quien ya sufra previamente patología dorsolumbar, proveer de ropa y calzado adecuado a los trabajadores, etc.)
· Informar y formar sistemática y cíclicamente a todos los trabajadores expuestos en la manipulación manual de cargas.
· Proveer y estimular el uso preventivo y sistemático de fajas lumbares para el momento de realizar la manipulación manual de cargas a todos los celadores encargados de realizarlas.
· Instaurar la realización sistemática, durante la jornada laboral, de una breve tabla de ejercicios preventivos para mejorar y/o mantener la adecuada aptitud física, a todos los celadores encargados de realizar las transferencias de enfermos.
BIBLIOGRAFIA:
1.-Ley 31/1995, de 8 de Noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
2.- Real Decreto 39/1997, de 17 de Enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.
3.- Real Decreto 487/1997, de 14 de Abril, sobre disposiciones mínimas de Seguridad y Salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrane riesgos, en particular dorsolumbares para los trabajadores.
4.- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Guía Técnica para la evaluación y prevención de riesgos relativos a la manipulación manual de cargas. Madrid: INSHT 1998.
5.- Real Decreto 488/1997, del4 de Abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización.
6.- Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos, que incluyan pantallas de visualización. Madrid: INSHT, 1998.
7.- Page A, García C. Jorquera J. Et al. Evaluación de movimientos repetitivos. Valencia: Instituto de Biomecánica de Valencia, 1996.
8.- Mondelo, P, Gregon E, Barrau P. Ergonomía 1 Fundamentos. Barcelona: Edicions UPC, 1994.
9.- Clark TS, Corlett EW. La ergonomía de los lugares de trabajo y de las máquinas: manual de diseño. Barcelona: Fundación Mutua General, 1991.
10.-Keyserling WM, Stetson DS, Silverstein BA, Broawer ML. A checklist for evaluating ergonomic risk factors associated with upper extremity cummulativa trauma disorders. Ergonomics 1993; 36 (7): 807-831.
11.- Mattila M, Karwowski W, Vikki M. Analysis of working postures in hammering task on building construction sites using the computerized OWAS method. Applied Ergonomics 1993; 24 (6): 405-412.
12.- Real Decreto 486/1997, de 14 de Abril, por el que se establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
13.- Reconocimientos Médicos Preventivos para Trabajadores. Monografíes Sanitàries. Serie A nº 32. Generalitat Valenciana.
14.- Biomecánica Ocupacional.Programa Especial de Rehabilitación.Serie Programas Especiales nº 1.Generalitat Valenciana 1991.
15.- Guia de Recomendaciones para el Diseño de Mobiliario Ergonómico. Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica. 1992.
16.-Dolor de Espalda. Biomecánica. Cuadernos de información. nº 4, Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica. Junio 1994
17.- Ergonomia del Puesto de Trabajo. Biomecánica. Cuadernos de información. nº 17 Valencia Instituto Valenciano de Biomecánica.
18.- La Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales.Guía para el delegado de prevención. U.G.T.País Valenciano. Valencia 1997