Dr. D. Arturo Canga Alonso. Presidente de la
Sociedad Asturiana de Medicina y Seguridad del Trabajo y Vocal de la Comisión
Nacional de la Especialidad de Medicina del Trabajo. Jefe del Servicio de Prevención
de Riesgos Laborales de la Universidad de Oviedo. Académico Correspondiente
de la Real Academia de Medicina del Principado de Asturias
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INTRODUCCION
Un sistema preventivo eficaz debería llevar implícito una disminución
sustancial de accidentes, incidentes y daños derivados del trabajo, unos
lugares de trabajo seguros y saludables, y unos trabajadores satisfechos con
su actividad, implicados en último término con los objetivos empresariales.
Dicho sistema preventivo, adecuado a la realidad empresarial e integrado en
los otros sistemas de gestión ha de garantizar no solo la integridad
física y moral de los trabajadores y su bienestar social, sino también
una eficaz contribución a los intereses empresariales.
Para ello, la organización de la prevención se debería
basar en la definición de forma clara e inequívoca de las funciones
y responsabilidades preventivas en los diferentes niveles jerárquicos
de la empresa,lo cual enlaza con la Ley 31/1995 de Prevención
de Riesgos Laborales que en su artículo 16.1 dice al referirse
a las actuaciones preventivas "La prevención de riesgos laborales
deberá integrarse en el sistema general de la empresa, tanto en el conjunto
de sus actividades como en todos los niveles jerárquicos de ésta,
a través de la implantación y aplicación de un plan de
prevención de riesgos laborales a que se refiere el párrafo siguiente.
Este Plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir la
estructura organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas,
los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para realizar la
acción de prevención de riesgos en la empresa, en los términos
que reglamentariamente se establezcan". En la misma línea, el
Reglamento de los Servicios de Prevención en su artículo
1.1, también establece que la actividad preventiva "deberá
integrarse en el conjunto de actividades y decisiones, tanto en los procesos
técnicos, en la organización del trabajo y en las condiciones
que este se preste, como en la línea jerárquica de la empresa,
incluidos todos los niveles de la misma.
La integración de la prevención en todos los niveles jerárquicos
de la empresa implica la atribución a todos ellos y la asunción
por éstos de la obligación de incluir la prevención de
riesgos en cualquier actividad que realicen u ordenen y en todas las decisiones
que adopten".
El referido plan de prevención de riesgos laborales debería considerar
dos tipos de actuaciones preventivas por parte de las personas en su quehacer
cotidiano:
Las actividades del sistema preventivo, constituyen instrumentos
que debidamente aplicados habrían de contribuir, entre otras cuestiones
relevantes, al desarrollo de la motivación transcendente en el trabajo,
la que todo ser humano reclama desde lo más profundo de su conciencia
y que se alcanza sólo cuando nuestros conocimientos y habilidades se
orientan a la mejora de nuestro entorno, de la sociedad o de las condiciones
de vida y de trabajo de los demás. Y esto, se descubre y se desarrolla
en el trabajo, siempre que éste a su vez lo favorezca. ¿No es
éste también uno de los cometidos de la prevención bien
gestionada?.
La obligación legal esbozada anteriormente se complementa con lo manifestado
por un grupo de trabajo ad hoc creado en la Comisión Europea para
el estudio sobre la normalización, diseño e implantación
de sistemas de prevención de riesgos laborales que entre sus conclusiones
destacables emitidas en el año 2000 ya decía:
b. El sistema de gestión de prevención de riesgos laborales ha
de constituirse como objetivo estratégico, de la misma forma que lo son
actualmente el de calidad y el de medio ambiente.
No en vano, el nuevo marco reglamentario sobre prevención de riesgos
laborales, ya citado, está inspirado en principios básicos de
calidad, como la mejora continua y la integración de la acción
preventiva en las políticas empresariales. Es, obviamente, no sólo
una exigencia, sino también una necesidad para dar respuesta a los requerimientos
que la persona tiene en su ámbito laboral, garantizándole unas
condiciones de trabajo dignas, y potenciando su desarrollo profesional y humano
a través del propio trabajo.
En el momento actual, las empresas se encuentran en un entorno cambiante en
todos los ámbitos, tanto a nivel tecnológico, como de sistemas
de gestión basados en la mejora continua de productos, procesos
y en general de todos los sistemas, el liderazgo de directivos y mandos, la
gestión por valores para el desarrollo de políticas que den respuesta
a todos los grupos de interés: clientes, trabajadores, proveedores y
la propia sociedad, la gestión del conocimiento o mejor dicho del capital
intelectual, verdadero valor de las organizaciones que exige considerar
a las personas cómo objetivo empresarial y no solo un recurso productivo
para la eficiencia y en donde la información, el conocimiento y la experiencia
son compartidos y están al servicio de los intereses empresariales, etc.
y que tiende a alcanzar la "excelencia empresarial" entendida
no cómo una meta concreta a superar, sino cómo "un camino
que nos predispone individual y colectivamente para estar en todo momento en
las mejores condiciones, resultante de la conjunción de elementos y sistemas
que dentro de un proceso de innovación y aprendizaje continuo han de
favorecer un desarrollo empresarial sostenible conduciéndola al beneficio
económico", que es uno de los resultados de la empresa excelente
siendo necesario para alcanzarlo que la cultura organizacional se fundamente
en valores éticos, cimentados en el diálogo y la confianza
entre todos los interlocutores de la empresa tanto interna como externamente.
La ética del trabajo y el consiguiente reconocimiento del valor
de las personas, que alimenta la filosofía de la actuación preventiva,
no es un mero código de normas y buenas prácticas, es la base
para que la empresa, con el apoyo necesario, pueda adaptarse a las extraordinarias
exigencias de una sociedad en continuos cambios y los trabajadores puedan encontrar
un sentido en su actividad laboral y autorrealizarse en la misma. En éste
contexto, la prevención de riesgos laborales actua cómo un coadyuvante
pues, no en vano,el objetivo del marco reglamentario sobre seguridad y salud
laboral se centra sobre las personas y la mejora continua de sus condiciones
de trabajo.para la construcción de una empresa que camina hacia la excelencia
y que es la que será capaz de pervivir, tal cómo se representa
en la Figura 1:
| RAICES ESENCIALES | ||||||
| LIDERAZGO | CALIDAD DE PROCESOS PRODUCTOS Y SERVICIOS |
Clientes fidelizados |
DESARROLLO EMPRESARIAL SOSTENIBLE |
|||
| CULTURA BASADA EN VALORES | ||||||
| ETICA DEL TRABAJO | | Acrecentamiento del Capital intelectual |
||||
| INNOVACION TECNOLOGICA |
CONDICIONES DE TRABAJO
DIGNAS |
Trabajadores cualificados y motivados |
|
INNOVACION Y
APRENDIZAJE CONTINUO |
| |
| COMUNICACION | ||||||
| PARTICIPACION | | |||||
| INFORMACION | CALIDAD MEDIOAMBIENTAL | Sociedad favorecida |
||||
| FORMACION | ||||||
| COOPERACION / TRABAJO EN EQUIPO |
| |||||
Figura 1
Integración de sistemas y el camino de la excelencia
(Tomado de Bestratén y Carboneras, 2003)
Pero la relación prevención-calidad, que ha de conducir a la mejora
contínua se hace tambien patente en el artículo 14.2 de
la LPRL al establecer que "el empresario desarrollará una
acción permanente con el fin de perfeccionar los niveles de protección
existentes y dispondrá lo necesario para la adaptación de las
medidas de prevención... ". Por otra parte, el sistema ha de
estar documentado, a fin de permitir la justificación de los resultados
y las actuaciones llevadas a termino para alcanzarlos, base también para
alcanzar la medida de nuestra eficacia, así como facilitar la citada
mejora continua, tal cómo se expresa en la Figura 2 . Estos y tantos
otros aspectos de la Ley, parecen en gran medida extraídos de los requisitos
fundamentales de un sistema de calidad, pero un sistema un tanto especial, el
basado en la importancia de las personas que lo conforman.
|
POLITICA
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| ACCIONES DE MEJORA | ORGANIZACION | |||
|
MEJORA CONTINUA
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| REVISION DEL SISTEMA Y AUDITORIA |
EVALUACION DE RIESGOS Y PLANIFICACION |
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|
IMPLANTACION DE
ACTUACIONES |
Figura 2
La mejora continua, elemento esencial de los sistemas
(Modificado de Bestratén y Carboneras,2003)
Llegados a éste punto, no debemos perder de vista que el concepto actual
de Calidad global o total y el de Excelencia, que va más allá
que el anterior, son integradores y por ello asumen la calidad de productos
y procesos, la calidad en el diseño y en el proyecto, la calidad medio
ambiental, la calidad de gestión...,y por supuesto la calidad de vida
laboral, como partes esenciales de un todo. Así, se puede afirmar que
los planteamientos esenciales de la calidad y de la prevención son en
gran medida coincidentes.
BASES DE ACTUACIÓN PARA UNA EFICAZ ACCION PREVENTIVA
A continuación se exponen, lo que podrían considerarse bases de
actuación para poder construir de manera natural y sencilla sistemas
preventivos eficaces con los que desarrollar una cultura preventiva de eficiencia
en el trabajo y de respeto a los valores humanos.
El compromiso de la dirección y la integración de la prevención
El compromiso visible de la dirección es la pieza angular del sistema
que se refleja con palabras escritas y se demuestra con acciones ya que de sus
decisiones y actuaciones depende todo lo demás. Debe hacer llegar a todo
el mundo el valor que otorga a las personas y sus condiciones de trabajo, dentro
de la propia misión de empresa. Debe poner los recursos necesarios a
tal fin y exigir funciones y responsabilidades preventivas a toda la línea,
para que la prevención se integre como algo propio del trabajo bien hecho,
actuando en coherencia con lo previsto en el Artículo 16.1 de la LPRL,
antedicho y en sintonia con el del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene
en el Trabajo sobre orientaciones para facilitar la integraciónque dice:
"la integración debe ser analizada y evaluada teniendo en cuenta
entre otras cosas, la actividad de la empresa, su tamaño, la dispersión
de sus centros de trabajo, su modelo de gestión y tipo de organización,
etc. Sin perjuicio del resultado de esta evaluación, se considera fundamental:
1) La integración de la prevención en la Dirección de la empresa
2) La integración de la prevención en la "gestión de cambios"(adquisición de equipos o productos, contratación de obras y servicios, contratación de personal, etc.)
3) La integración de la prevención en el mantenimiento o comprobación de instalaciones o equipos potencialmente peligrosos, y
4) La integración de la prevención en la supervisión de determinadas actividades peligrosas".
La visita periódica a los lugares de trabajo con motivos específicamente
preventivos, la observación de tareas peligrosas, el tratamiento de asuntos
relativos a la calidad del trabajo en las reuniones, seguir escrupulosamente
las normas establecidas dando ejemplo, adoptar soluciones inmediatas tras los
accidentes e incidentes en el trabajo, etc., son muy convenientes maneras de
actuar.
Inicialmente no se puede pretender que la dirección asuma esta materia
con el entusiasmo que sería de desear. Deberá "descubrir"
sus ventajas paso a paso a través de los éxitos graduales que
se irán generando y que habremos de ser capaces de medir y demostrar.
Ello será la base que alimentará su desarrollo. Es recomendable
que previo al diseño del Plan preventivo se realice un diagnóstico
inicial sobre la cultura organizacional, con sus fortalezas y debilidades a
nivel interno y con sus oportunidades y amenazas a nivel externo. Ello ayudará
a saber mejor donde estamos y poder planificar estratégicamente hacia
donde pretendemos ir. El sistema preventivo deberá tener desde su inicio
objetivos concretos y medibles, y las actuaciones para alcanzarlos serán
cuidadosamente implantadas, efectuando un seguimiento continuo de la calidad
de lo realizado y de los resultados alcanzados en vistas a la adopción
de las acciones correctoras pertinentes. El empleo de indicadores a través
de ratios de medida es del todo necesario (índices de siniestralidad,
porcentaje de trabajadores expuestos a riesgos considerables, horas de formación
por trabajador, propuestas de trabajadores aplicadas por trabajador y año,
etc.). Se trata de gestionar la prevención en base a un modelo como el
que promueve la propia reglamentación y las orientaciones del INSHT y
la OIT, y sobre todo de manera metódica con un plan de trabajo, bajo
el principio de la mejora continua, que es a su vez una exigencia reglamentaria.
La participación e implicación de mandos y trabajadores en
actividades preventivas
Es primordial que cada persona asuma sus responsabilidades preventivas, desde
la gerencia, técnicos y mandos intermedios hasta los trabajadores, de
acuerdo a las funciones establecidas. Todas y cada una las personas deben sentirse
parte de la organización y a la vez parte imprescindible para que el
sistema se desarrolle con éxito. Es, junto con el compromiso de la dirección,
una de las condiciones necesarias para llevar a cabo la implantación
y el funcionamiento eficaz del sistema preventivo.
El apoyo e implicación de los representantes de los trabajadores desde
la fase de diseño del Plan preventivo hasta su implantación y
seguimiento es fundamental para su buen desarrollo, más allá de
la exigencia reglamentaria de información y consulta que se le exige
al empresario. El empresario debe entender que aprovechar el marco de diálogo
con los trabajadores y sus representantes es más ventajoso que tener
que actuar tardíamente ante la reivindicación.
El aprovechamiento de procesos y actividades existentes
El sistema preventivo tiene que adaptarse a las características y cultura
de cada organización. La prevención ha de integrarse en la política
empresarial en todas aquellas actuaciones que puedan tener consecuencias sobre
la seguridad y salud siendo imprescindible que todas las personas integrantes
de la organización estén bien informadas de las medidas llevadas
a cabo para la implantación del sistema de prevención de riesgos
laborales y participen para mejorar su funcionamiento recomendándose
el aprovechamiento inicial de las actuaciones que se vienen realizando de manera
sistemática, para ir enriqueciéndolas con aspectos preventivos,
facilitando así una implantación de la acción preventiva
lo más natural posible que permite el intercambio de información
y asunción de compromisos entre los miembros del comité de dirección,
entre los mandos de las diferentes unidades funcionales y entre éstos
y los trabajadores. Tengamos en cuenta que es más difícil introducir
una actividad nueva que en un principio puede verse como una carga adicional
y no del todo necesaria, que mejorar una ya existente y que forma parte de la
cultura de empresa, contribuyendo a desarrollarla; siendo las reuniones muy
frecuentes, incluso diarias, de corta duración, para tratar exclusivamente
temas relacionados con la actividad preventiva y la calidad del trabajo una
manera excelente para acrecentar la cultura preventiva de la empresa y asegurar
comportamientos fiables.Así mismo, revisiones de mantenimiento de equipos
o reuniones de planificación, que suelen realizarse en toda organización,
deberían ser las primeras actividades a ser aprovechadas.
Si la empresa está actuando bajo principios de calidad, por ejemplo con
procedimientos como los exigidos por las Normas ISO 9000 e ISO 14000, de Calidad
y Medio Ambiente, respectivamente, es del todo conveniente aprovechar algunos
de tales procedimientos para enriquecerlos con la Prevención. La experiencia
nos demuestra las profundas coincidencias entre tales sistemas, su complementariedad
y especialmente el efecto sinérgico que generan.
El valor pedagógico de las actividades preventivas implantadas gradualmente
Las actividades preventivas habrían de cumplir una triple función;
han de prevenir situaciones de riesgo, han de servir para demostrar interés
preventivo de la organización con un valor de ejemplaridad y han de facilitar
el aprendizaje preventivo a sus usuarios. El valor pedagógico de dichas
acciones es esencial para facilitar el cambio de actitudes que perseguimos.
Realizando actividades preventivas procedimentadas las personas aprenden de
los errores, se anticipan a los problemas antes de que estos acontezcan, y sobre
todo descubren por sí mismas la aportación especial de la prevención
a la mejora de su competencia profesional y de su liderazgo en el trabajo. Para
ello, hay que disponer de sencillos procedimientos de fácil aplicación.
Para su implantación se requiere de una formación inicial específica
y de un seguimiento y apoyo en su ejecución en el lugar de trabajo. Su
implantación ha de ser gradual, sobre todo aquellas actividades que implican
a unas mismas personas.
Los registros documentales de las actividades preventivas han de ser también
muy fáciles de cumplimentar y quienes no estén acostumbrados a
hacerlo han de poder entender en poco tiempo que ello les está facilitando
la correcta realización de su trabajo y el de la organización.
Posiblemente una de las claves del éxito de un buen plan de trabajo,
tanto en prevención de riesgos laborales como en calidad radica en desarrollar
el aprendizaje para el trabajo colectivo, facilitando las vías para la
identificación de problemas y la búsqueda y aplicación
de soluciones. La dinámica grupal por ella misma es autodidacta y los
trabajadores ya suelen tener un nada desdeñable conocimiento de los efectos
nocivos que observan y sienten en el trabajo, y de sus posibles soluciones.
Es determinante en la gestión empresarial convertir los problemas y las
deficiencias en oportunidades de mejora, asociándolos al acrecentamiento
de conocimientos y experiencias de las personas para mejorar su competencia
profesional. ¿No es entonces la prevención una verdadera oportunidad
para implicar a las personas en la mejora continua en todos los ámbitos
de la empresa?. ¿No son los accidentes e incidentes del trabajo y el
conjunto de actividades preventivas oportunidades de aprender individual y colectivamente?.
Necesidad de colaboración externa de calidad
La toma de decisiones en prevención requiere en muchas ocasiones de conocimientos
técnicos especializados. Ello no puede ser realizado siempre y de manera
exclusiva con los recursos preventivos propios. Así en la Ley 31/1995,
en sus artículos 31.2 y 31.3, se reitera que cuando la empresa no disponga
de un servicio de prevención propio, serán los servicios de prevención
ajenos los que deberán proporcionar a la empresa el asesoramiento y el
apoyo que precise: por un lado en la evaluación de riesgos y la planificación
de medidas preventivas para su minimización y control, y por otro, en
el diseño del Plan preventivo y la aplicación de los diferentes
elementos y actividades que lo constituyen.
POLITICA Y ORGANIZACIÓN PREVENTIVA
Es necesario definir una política empresarial en materia de prevención
de riesgos, en la que queden reflejados los principios o criterios de actuación,
entendidos como, valores, directrices y pautas de actuación sobre los
que sustentar el propio Plan (el Art. 15 de la LPRL establece los "Principios
de la acción preventiva" a seguir). No es obligatoria su existencia
escrita pero es muy recomendable dado su carácter de compromiso colectivo.
En cambio si que deberían definirse por escrito los objetivos generales
estratégicos y los específicos del Plan, entendiendo entre los
primeros los definidos en el Art. 14 de la LPRL "garantizar la seguridad
y salud de los trabajadores
", en un marco de mejora continua, y entre
los segundos, a todos aquellos que se persigue alcanzar dentro de la programación
anual obligatoria o en periodos superiores. Uno de los objetivos específicos
más relevantes debería ser la integración de la prevención.
En lo relativo a la organización hay que tener en cuenta la estructura
organizativa y los medios disponibles para dar cumplimiento a los objetivos
y al conjunto de actuaciones previstas. Por un lado está la "organización
preventiva específica" que es la dedicada a dar cumplimiento a lo
establecido en el capítulo del RSP Organización de recursos para
las actividades preventivas y por otra, a lo que se podría denominar
"organización general", que es la respuesta a la exigencia
de integración de la prevención en el sistema general de gestión
de la empresa, para lo que se requiere una definición de funciones preventivas
de todos los colectivos de la empresa, incluidos los miembros de órganos
preventivos. Es recomendable que tal definición de funciones se haga
por escrito en vistas a facilitar su asunción y el control de su cumplimiento.
La consulta y participación de los trabajadores en todas las cuestiones
que afecten a su seguridad y salud es una exigencia de la LPRL (art. 18.1) a
la que el empresario debe dar respuesta fehaciente y para ello es muy recomendable
también disponer de un procedimiento documental al respecto.
Respecto a la organización preventiva adoptaremos la mas adecuada a las
características e idiosincrasia de la empresa de acuerdo con lo definido
en los artículos 10 y siguientes del RD 39/97, que por conocidos no citaré
aquí.
En las empresas que se realizan actividades especialmente peligrosas se requiere
la presencia en su realización de recursos preventivos (personal competente
con formación específica en prevención).
Merece destacar, tal como se apuntó anteriormente, la importancia de
la sistematización de las reuniones de trabajo como vía de integración
de la prevención y de seguimiento y control de las actividades preventivas.
ELEMENTOS DEL PLAN PREVENTIVO Y DOCUMENTACIÓN DEL
MISMO
Se puede considerar que dicho Plan es una descripción detallada de las
actuaciones y la organización necesarias para alcanzar determinados objetivos.
Habrá de estar documentado y todos los elementos que lo componen estarán
debidamente ligados. Un Plan preventivo debe implantarse por fases para que
el conjunto de actividades lleguen a desarrollarse de manera eficaz y sus usuarios
las vean como útiles y necesarias. Los elementos y documentación
que debe contener son los siguientes:
1. Politica de prevención:
- Principios en que se basa la acción preventiva.
- Objetivos estratégicos de la prevención y objetivos anuales *
2. Organización de la prevención:
- Modalidad de organización preventiva elegida *.
- Procedimiento de funcionamiento de sus órganos preventivos ( Servicio de prevención/ Trabajador designado, Delegado de prevención, Comité de Seguridad y salud).
- Definición de las funciones preventivas del personal de la estructura, en vistas a la integración de éstas en las actividades cotidianas*
- Consulta previa a los trabajadores o sus representantes sobre todas las acciones y elementos del sistema preventivo *
- Reuniones sistematizadas de prevención
3. Actuaciones preventivas básicas:
Evaluación de riesgos y planificación preventiva:
- Procedimiento de realización de la evaluación de riesgos en todos los puestos de trabajo*
- Procedimiento de actualización de la evaluación de acuerdo a reglamentado
Los resultados de la evaluación permitirán priorizar las medidas preventivas y su planificación (plazos de ejecución y responsables)
- Seguimiento y control de acciones correctoras *
- Programa anual de actividades *. Memoria anual
Información y formación a los trabajadores
- Información general de los riesgos de la empresa y de cada puesto o función y de sus medidas de prevención, así como de las medidas de actuación ante emergencias *. También debería informarse de los resultados de las acciones preventivas *.
- Comunicación de riesgos y sugerencias de mejora por parte de cualquier miembro de la empresa
- Formación preventiva teórica y práctica específica del puesto de trabajo, en el momento de la contratación y cuando haya cambios ( la formación debería ser continua) *. Deben determinarse los trabajos que requieren autorización *
- Instrucciones de trabajo en tareas críticas *
Control de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores
- Inspeccion y revisión periódica de instalaciones y equipos peligrosos*
- Revisión de lugares de trabajo (orden y limpieza)
- Observación del trabajo en actividades peligrosas
- Control específico de riesgos higiénicos *, ergonómicos y psicosociales
Vigilancia de la salud
- Programa de vigilancia de la salud, cuando sea exigible*
- Certificados de aptitud, cuando sean exigibles*
Control de cambios de las condiciones de trabajo
- Modificaciones y adquisiciones ( Equipos de protección individual, productos químicos y maquinaria)
- Contratación de personal o cambio de puesto de trabajo
- Coordinación interempresarial. Información mutua de riesgos graves*
- Autorizaciones de trabajos especiales *
- Consignación de máquinas especialmente peligrosas e instalaciones fuera de servicio *
Control de emergencias
- Plan de emergencia*
- Primeros auxilios
Notificación e investigación de accidentes
- Investigación de accidentes e incidentes*
- Registro de accidentes y enfermedades profesionales y su notificación a la autoridad laboral *
4. Revisión del sistema. Auditoría del plan preventivo
Es conveniente que, independientemente de las auditorías reglamentarias
*, se realice internamente en la empresa una evaluación periódica
de la eficacia de los diferentes elementos y actividades que conforman el Plan
preventivo para comprobar la eficacia del mismo y adoptar las medidas pertinentes
para su mejora continua. A tal fin están las revisiones por la Dirección
o auditorías, las cuales podrán ser internas o externas. Las primeras
son imprescindibles para optimizar las actuaciones preventivas, las segundas
exigibles reglamentariamente en determinadas circunstancias. Conforme a lo establecido
en el artículo 29.2 del RSP, "Las empresas que no hubieran concertado
el servicio de prevención con una entidad especializada deberán
someter su sistema de prevención al control de una auditoría o
evaluación externa. Dicha auditoría deberá ser repetida
cada cinco años, o cuando así lo requiera la Autoridad Laboral".
.
* Registros documentales reglamentarios
BIBLIOGRAFIA
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