V JORNADAS DE CONTROVERSIAS EN MEDICINA DEL TRABAJO
"Afrontamiento de las discapacidades por la Medicina del Trabajo"
EL DESARROLLO DE HABILIDADES EN LOS DISCAPACITADOS PARA SU INCORPORACION AL PUESTO DE TRABAJO
Antes de iniciar mi exposición, quisiera agradecer a Luis Calderón
su amable invitación para participar en estas Jornadas y, al mismo tiempo
tener la oportunidad de compartir esta mesa con representantes de entidades
tan importantes como la Consellería de Bienestar Social y la ONCE.
Yo soy la responsable de Personal del Centro Especial de Empleo LIMENCOP S.L. Este centro pertenece a la Asociación Pro-Deficientes Psíquicos de Alicante, APSA. APSA es una asociación sin ánimo de lucro fundada en 1961 por un grupo de padres y madres con el fin de proteger los derechos de sus hijos y autorizados, y para potenciar su integración escolar, social y laboral. Gracias a su labor fue declarada de utilidad pública en 1970. A lo largo de estos 45 años, APSA ha ido generando distintas iniciativas con las que satisfacer las demandas de sus asociados. Actualmente APSA dispone de varios centros de atención a personas con discapacidad intelectual desde que nacen hasta la edad adulta.
Uno de estos centros es LIMENCOP, Centro Especial de Empleo. Se trata de una empresa de servicios que compite en el mundo laboral igual que cualquier otra empresa, pero que tiene la acreditación de centro especial de empleo porque el 90% de su plantilla son personas con algún tipo de discapacidad, ya sea intelectual, física o sensorial.
La misión principal del Centro Especial de Empleo es la integración social de las personas con discapacidad por medio del aprendizaje y desarrollo de habilidades laborales y el logro de un puesto de trabajo estable. Así mismo, el Centro Especial de Empleo debe ser una plataforma de salida al empleo ordinario para aquellas personas con la suficiente formación y capacidad. Un requisito imprescindible para conseguir un puesto de trabajo y mantenerlo es la atención al trabajador discapacitado y el apoyo a las familias, por tanto, se trata de dar un servicio lo más integral posible, pasando por una adecuada valoración e intervención.
Entre los objetivos fundamentales a abordar para lograr la integración de las personas con discapacidad, está el potenciar el conocimiento del trabajador así como los mecanismos que pueden colaborar a que el trabajo sea fuente de realización personal, tanto como, de satisfacción de necesidades. Es importante hacer que la persona con discapacidad valore la importancia de adquirir unas actitudes, destrezas y habilidades de carácter social que son las que van a tener vigencia más permanentemente y le van a facilitar el proceso de transición a la vida adulta, y dentro del mismo, la inserción laboral más satisfactoria para sus conocimientos e intereses.
Cuando nos planteamos un programa para el desarrollo de habilidades encaminadas a la incorporación a un puesto de trabajo de una persona con discapacidad, nos encontramos con tres Areas de Intervención:
1. ORIENTACION
2. FORMACION
3. SEGUIMIENTO
1.- ORIENTACION
La transición de la enseñanza a la vida activa es como una cadena estructurada de sucesos importantes en la vida de los jóvenes, según los cuales se hacen adultos.
El objetivo principal de la ORIENTACION es el diseño, la organización y la gestión de un itinerario personalizado hacia el empleo, es decir, un itinerario de inserción, teniendo en cuenta el colectivo al que nos dirigimos y las dificultades específicas de cada uno para su incorporación al trabajo. Se trata de configurar un itinerario de transición desde su actual situación hasta el empleo basándonos en los siguientes aspectos:
- Características, condiciones y circunstancias específicas de
la persona
- Formación, experiencias de trabajo
- Motivación para el trabajo
- Actitudes, nivel de centralidad del empleo en el esquema de valores
- Intereses
- Expectativas
- Aspiraciones laborales
En definitiva, la orientación profesional debe comprender un análisis de la situación médica, psicológica, escolar, profesional y social de la persona con discapacidad y de su probable evolución.
La orientación profesional debe determinar las actividades que mejor convienen a la persona con discapacidad y permitirle elegir su vida profesional con el fin de ocupar un empleo correspondiente a sus conocimientos y capacidades. Debe tener en cuenta los deseos personales expresados por el interesado y basarse igualmente en la evaluación multidisciplinar (médica, psicológica y social) más fina posible de sus aptitudes profesionales.
La orientación profesional debe impartirse tan pronto como sea posible, es decir, desde que la situación de la persona permita considerar su acceso o su regreso (en caso de discapacidad sobrevenida) al mundo del trabajo.
2.- FORMACION
El objetivo de la formación consiste en ayudar a las personas con discapacidad a obtener y conservar un empleo, a progresar profesionalmente y, por tanto, en facilitar su inserción a la sociedad.
La formación debe ser accesible a todas las personas con discapacidad susceptibles de ser formadas para empleo, debe abarcar diversos tipos de actividades de manera que crezca la gama de elecciones profesionales para los interesados y debe también, adaptarse en la medida de lo posible a la evolución del mercado de trabajo.
Las áreas formativas o habilidades que se trabajan en los programas de formación para el empleo son las siguientes:
Habilidades laborales:
- habilidades laborales propias del puesto de trabajo
- habilidades cognitivas relacionadas con la tarea (verificar, clasificar, seleccionar,
seriar
)
- actitudes básicas: puntualidad, seguridad e higiene, aceptación
de normas, aceptación de la autoridad,
- actitud personal ante el trabajo ("estar a gusto")
- rendimiento en el trabajo: constancia, concentración, resistencia a
la fatiga, calidad, ritmo, responsabilidad,
- habilidades sociales: actitudes correctas hacia los compañeros, jefes,
encargados,
- faltas: abuso de bajas médicas, apercibimientos,
Habilidades complementarias:
Se trata de adquirir competencias para llevar una vida autónoma y lograr su máximo de independencia personal, son todas las actividades complementarias que en la mayoría de los casos suponen unas lagunas importantísimas de su desarrollo personal.
Los ejes que se trabajan son:
- uso de transporte público
- manejo del reloj
- orientación espacial
- manejo y gestión del dinero
- cuidado del aspecto físico: higiene y selección de ropa adecuada
- cuidado de la salud: descanso, alimentación, deporte, consumo de tóxicos,
hábitos saludables en general
- gestión del tiempo libre y ocio, utilización de recursos comunitarios,
actividades de tipo lúdico
- resolución de conflictos
- toma de decisiones sobre sí mismo
3.- SEGUIMIENTO
Aunque no es posible saber a priori los apoyos que van a ir necesitando los trabajadores con discapacidad a lo largo de su vida laboral, sí se puede hacer una valoración estimativa, que según las necesidades del colectivo hay que revisar y modificar dando cabida a la satisfacción de nuevas necesidades no previstas con anterioridad.
Para ello, es necesario incidir en diferentes áreas de la persona siempre teniendo en cuenta que, el seguimiento y la detección de posibles necesidades de los trabajadores con discapacidad es elemento importante que puede suceder en cualquier momento:
- durante el proceso de selección e incorporación al puesto de
trabajo
- ocasiones en que se requerirá un apoyo médico y/o rehabilitador
más especializado
- ocasiones en que el trabajador puede presentar problemas que precisan atención
psicológica o requieren la intervención de otro tipo de profesionales
- situaciones de desgaste innecesario o deterioro del trabajador
- etc,
Muchas gracias por su atención.